|
En
Cuba también existe al igual que en muchos
otros países un Club Harley-Davidson formado
en su totalidad por antiguas motocicletas que
gracias al entusiasmo y tenacidad de sus propietarios
se mantienen rodando como verdaderas obras de
arte, formando así parte del patrimonio
automovilístico, cultural e histórico
de este país.
Después
del triunfo Revolucionario en Enero de 1959 y
producto de la carencia de repuestos, la mayoría
de las Harley-Davidson que existían en
Cuba las cuales continuaron prestando servicios
en la entonces policía revolucionaria,
son descontinuadas para finales de los años
60, muchas de ellas fueron sencillamente destruidas,
otras pasaron a formar parte del sector privado.
El hecho es que desde entonces y sin tener la
posibilidad de adquirir una pieza de repuesto,
estas poderosas y legendarias maquinas de acero
no han dejado de rodar, gracias al ingenio y la
creatividad de sus propietarios que durante ya
casi medio siglo se han encargado de que así
sea.
En
la actualidad existen solamente en Ciudad de la
Habana aproximadamente unas 50 de estas maravillosas
motocicletas en perfecto estado de conservación,
otras muchas yacen en garajes en fase de restauración
o esperando su turno para salir a correr por las
calles de la Ciudad.
Como
en casi todo el mundo el actual club “Habana-Harleys”
nace a partir de un grupo de entusiastas amigos
que en la década de los 70´s se reunían
cada fin de semana para juntos compartir en familia,
y rodar unos pocos kilómetros. Así
día tras día fueron más los
que se unieron a este grupo que en sus inicios
no solo estuvo compuesto por Harley-Davidson,
sino por motocicletas antiguas en general entre
las que se encontraban Triumph, Norton, BSA, AJS,
y muchas otras.
Muchos
de estos fundadores son ya fallecidos entre los
que se encuentra el legendario y mundialmente
conocido José Lorenzo (Pepe Milésima)
quien fuera uno de los mas prominentes mecánicos
y quien se dio a la tarea en vida de mantener
vivo el espíritu de las Harley-Davidson,
transmitiendo a muchos sus conocimientos y experiencias
para de esta forma poder seguir disfrutando del
placer de montar una verdadera motocicleta. Tras
su muerte en junio de 1991, queda instituido en
Cuba el tercer domingo de Junio como el “Día
del Motociclista Ausente”, ese día
cada año se reúnen en la Metrópolis
de Colón todos aquellos que de cierta forma sienten
pasión por estas motocicletas.
Habría
mucho que contar de la historia de las Harley-Davidson
en Cuba, pero queremos dejar a nuestros lectores
el placer de descubrirla por si mismos
|